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Miles dan último adiós a Mandela, frente a capilla ardiente

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El féretro con los restos del expresidente sudafricano estuvieron en capilla ardiente en sede del Gobierno.

Familiares, personalidades sudafricanas y líderes extranjeros desfilaron ayer ante el féretro del líder Nelson Mandela, fallecido hace una semana a los 95 años, y velado desde el primer día en la capilla ardiente instalada en el Union Buildings, la sede del Gobierno sudafricano.

A través de una cubierta de vidrio, los visitantes pudieron ver el rostro de Mandela, quien se encuentra vestido con una de sus características camisas batik de Indonesia, en tonalidades marrón y amarillo.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, fue el primero en presentar sus respetos ante el féretro, seguido de la viuda de Mandela, Graça Machel, y de su exesposa Winnie Madikizela-Mandela, ambas vistiendo turbantes negros.

Les siguieron decenas de miembros de la familia y líderes sudafricanos, incluido el último presidente del “apartheid”, FW De Klerk, además de autoridades africanas, como el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, y su mujer Grace. También el cantante de U2, Bono, y la modelo Naomi Campbell pasaron ante el ataúd, y lo mismo hicieron dignatarios llegados de todo el mundo.

Traslado

Los restos de Mandela fueron trasladados de nuevo al Hospital Militar de Pretoria tras haber permanecido durante la jornada en la capilla ardiente instalada en la sede del Gobierno sudafricano.

El féretro abandonó el recinto de la sede gubernamental, tras permanecer allí durante unas nueve horas, seis de ellas abierto al público.

Una vez cerrado el recinto, dio comienzo un desfile con una marcha militar frente al edificio.

Finalmente, el ataúd fue introducido en el furgón encargado de llevarle al Hospital Militar, donde volvió a pasar la noche custodiado por una guardia policial motorizada.

Este jueves y el viernes los restos mortales de Mandela volverán al edificio del Gobierno sudafricano, que podrá ser visitado durante todo el día hasta que, por la tarde, sean devueltos al Hospital Militar de Pretoria.

Decenas de autobuses han trasladado a ciudadanos desde el centro de Pretoria hasta el velatorio, que, según los organizadores, habrán podido visitar unas 2,000 personas cada hora.

El sepelio será este domingo, un acto que desbordará la pequeña población de Qunu, en la provincia del Cabo Oriental.

Capilla ardiente de Mandela abrió en Pretoria

Miles de personas hicieron cola para contemplar el féretro de Madiba

Sordomudos denunciaron como impostor a intérprete de los discursos de la ceremonia del martes

Las danzas de Soweto comenzaron a apaciguarse en Pretoria. Desde que el jueves murió Nelson Mandela, el duelo de los surafricanos había estado presidido por fotografías de un Madiba sonriente, ayer fueron testigos de su féretro.

 Miles de personas desfilaron emocionadas por la capilla ardiente de Mandela, instalada en un anfiteatro del edificio de la Unión, sede del gobierno que desde ayer pasó a llamarse Anfiteatro Nelson Mandela. Aunque la mitad del censo de Pretoria es de origen europeo, en las colas abundaron ciudadanos negros.

 Vestido con una camisa marrón estampada de las que tanto le gustaba lucir, Mandela descansa en un ataúd semiabierto que permitirá a los visitantes contemplar su rostro hasta mañana.

 El cuerpo del líder que derrotó el apartheid salió por la mañana del Hospital Militar 1 de Pretoria, donde fue embalsamado, en una comitiva encabezada por policías y recorrió las calles de la ciudad.

 A su llegada a la sede de gobierno le rindieron honores militares y comandantes cargaron e instalaron el féretro en la carpa provisional en el patio de armas, lugar en el que en 1994 juró como presidente.

 Los primeros en visitar el cuerpo fueron su viuda, Graça Machel, y su nieto Mandla.

 Figuraron también famosos como el cantante de la banda U2, Bono, y la modelo Naomi Cambell, además de políticos como el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, y el expresidente de Suráfrica, Frederik de Klerk, último del régimen del apartheid, que ganó con Mandela el premio Nobel de la Paz en 1993.

 La semana de actos conmemorativos concluirá el domingo con el funeral de Estado en Qunu.

 Sordomudos indignados

 La ceremonia de homenaje a Mandela dejó indignados a los sordomudos de Suráfrica quienes denunciaron al intérprete de los discursos como un impostor e ignorante del lenguaje de signos. "Es un impostor", dijo Cara Loening, director de desarrollo para el lenguaje de signos de Ciudad del Cabo. Los discursos del martes en el estadio



La Prensa Gráfica/El Nacional
 

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